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Martes, Julio 20, 2010 10:01 |
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La guerra abierta en Red Bull vuelve a vivir un dramático capítulo. En esta ocasión, Sebastian Vettel ha reconocido en una entrevista en la prensa alemana que se ha distanciado de Mark Webber, un secreto a voces, que por fin se ha confirmado y que supone un arma para la estabilidad interna de los máximos rivales. El joven piloto llega a afirmar que en “la Fórmula 1 se rinde si uno es egoísta” y avisa que su máximo objetivo en la parrilla es superar a su compañero de equipo.
En cuanto a su relación con Webber, afirma que “siempre hay una cierta distancia. Trabajamos juntos donde nos toca hacerlo para llevar adelante al equipo y desarrollar más el coche, pero el resto del tiempo cada uno se fija en lo suyo y busca su propio provecho”.
El conflicto vivió su primer gran enfrentamiento en el Gran Premio de Turquía cuando los dos monoplazas llegaron a ponerse en línea y a tocarse, lo que supuso la salida obligada de Vettel. Lejos de tranquilizar la atmósfera, desde la directiva de Red Bull se han tomado decisiones que han aumentado la tensión. Claro ejemplo es ceder a Webber el chasis que no quiso su compañero y con el que, por cierto, se proclamó campeón en Silverstone. Al término de la prueba, Webber llegó a declarar que el resultado “no está tan mal para un segundo piloto”. Poco después pidió disculpas y dijo que “en momentos de emoción se dicen cosas que no deberían haberse dicho”.
La tensión interna de Red Bull puede convertirse en su principal enemigo para alcanzar la gloria en esta temporada. Su hegemonía en las clasificaciones es incontestable, aunque la gestión equivocada y el inexistente espíritu de cooperación puede provocar que escenas como las vividas en Turquía puedan repetirse. La próxima ocasión para comprobar qué ocurrirá será en el Gran Premio de Alemania que viviremos el próximo fin de semana. |